miércoles, 26 de noviembre de 2014

¡Riiiing¡Riiiing!

En la época un joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia, y había llegado el momento el gran día en que se sentía listo para entregarse a la disciplina que la ayudaría a convertir su afición en una de las mas limpias y lindas profesiones que han existido.  Deseaba llegar a ser el primer bailarín y quería comprobar si poseía las dotes necesarios. La angustia y la impotencia de estar en la escuela y no parar de pensar en esto lo pone ansioso, las manos sudadas, cachetes rojos y con ganas de que el timbre de salida suene… ¡Riiiing!


Vaslav llegó a su casa con el corazón agitado, cogió las zapatillas de baile de un armario, puso Nikolái Cherepnín, (el maestro de la música de los ballets rusos). Empezó a girar y hacer diferentes movimientos con sus manos que solo el los sabia hacer sin parar y transcurrido apenas 5 minutos algo interrumpió en la cabeza de el en señal de alerta con un poco de miedo. Quedo sentado en la cama abrumado no reaccionaba, solo le venían pensamientos a la cabeza de insatisfacción hacia el. Pero una indiscutible señal le llego a su corazón y se transporto rápidamente a su cerebro decía que no debía darse por vencido, luchar más fuerte por sus sueños y por lo que realmente le enciende fuego en su corazón y le tranquiliza la mente.
Tantas veces se repitió esto que Vaslav Nijinsky llego a ser el bailarín mas admirado cuando en parís ya no existían. 

De la mano del refresco




El 10 de octubre de 1915, mi día de descanso aislada donde la tierra es árida y del campo laboral, tomando un refresco que  entumece lentamente mis labios, escucho los ruidos que vienen desde el cielo azul y en cuanto recuerdo a mi esposo en el fondo de mi corazón escucho los campos de batallas, la tranquilidad se revuelve con el miedo de perderlo; ¡claro! esto venia sucediendo cada vez que entraba en la mañana a trabajar, la parte textil es lo que mas me gusta y no puedo negar que me hace feliz sentirme útil viendo como ha ido creciendo de manera espectacular este sector dada la necesidad de uniformes militares, pero a su vez tengo un sentimiento extraño que adormece mis manos y corazón, esto impide que siga mi tarea laboral y empiezo a recordar sus caricias y su amor derramado en mi aunque en algunos momentos me sentía presa.  
Veo pasar las nuevas solteras, las mujeres parecían estar peinadas con vaselina durante tres días, pelo sedoso y todito en su puesto. Verlas pasar me daba un fresco, un poco mas frio del que sentía cuando pasaba mi refresco, pues que mas podía hacer mi esposo esta lejos, laboro me ocupo de mi, de mis necesidades y mis tiempos libres en verdad me siento libre.

Me siento fuerte y capaz aunque su recuerdo me llene de miedos absurdos, veo como a poco nosotros nos hacemos mas fuertes, aunque cansadas no lo puedo negar, asumir toda la responsabilidad de casa no es fácil… jajajajaja. empieza La banda que toca en el atrio de la iglesia mientras las nuevas solteras salen y yo sigo sentada ordenando otro refresco que refresque mi corazón.

Bardot es Bardot




Su nombre solamente invoca paseos en bikini bajo La Croisette, ojos de felinos muy bien delineados. Alguien decía por ahí que Brigitte Bardot "poseia algo desconocido que atraía a los idólatras en un tiempo sin dioses". Famosa por su conocida fama de cazadora de amantes y sus otros amores por el que abandona el cine para dedicarse a cuidar animales abandonados y heridos, y en algún momento dijo: "Di mi belleza y mi juventud a los hombres. Ahora daré mi sabiduría y experiencia a los animales".

Su explosión de sensualidad es tan graciosa como siempre. Ella no era una esposa, ni madre. Lo tenia tan claro que se casó cuatro veces y tuvo un hijo, y decidió que no estaba hecho para él. Su admirable honestidad y tal comportamiento era a la vez un escándalo y una inspiración secreta de muchas otras mujeres. Y es que ella no estaba actuando a cabo cualquier tipo de rebelión, ella sólo estaba siendo ella misma, lo que pocas mujeres podían hacer.
Ella atrajo a las mujeres que quería hacer como ella, y los hombres que simplemente quería en su vida.



Bardot podría proyectar inocencia de niña y el magnetismo animal peligroso a la vez, un rasgo que define su papel estelar en Y Dios creó a la mujer, con los labios de color beige de felpa, cascada de rizos suaves de gr y voluptuosas curvas ondulantes al ritmo de un tambor.
¿Y quién no fue hipnotizado por el icono de la nueva ola francesa? Pues, John Lennon, loco por la ella, tenía un cartel gigante clavado en el techo de su dormitorio. Gainsbourg le escribió una canción después de que se separaron en 1968 llamó Iniciales BB en el que decía "y es como un cáliz de su belleza".


Lo que admiro es que Bardot nunca ha recurrido a la cirugía estética a jamas ha evitado la cruel mirada del espejo. Bardot es Bardot, que desafía mi definición hacia ella.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Mi viaje empieza ahora



Con esta carta, quiero dejar mis más sinceros y cercanos agradecimientos por todos estos años que me acogieron con ­ amor y mucha confianza. Hoy es un día muy especial para mi, porque me estoy despidiendo de VOGUE, de ustedes, les estoy abriendo mi corazón como lo hice con cada foto que tome para ustedes.

Estoy inmensamente agradecido por confiar en mi trabajo y dejarme ser parte de esta gran familia que es VOGUE. Mi gran carrera les debe todo a ustedes, por ustedes soy reconocido como el fotógrafo de sus portadas y eso hace de mi vida más feliz y de mis ojos brillar cada día que me levanto.

Esta post-guerra nos ha dejado a todos sin fuerzas pero a la ves con más ganas de seguir luchando por nuestros sueños y por una vida mejor. No hay palabras para describir que es trabajar con Cecil Beaton, una gran fotógrafa como ya todos sabemos, y también trabajar con John Deakin y hacerlo para ustedes familia VOGUE, no tiene precio.

Hoy me despido, debo empezar un largo viaje por el mundo, por mi vejez. Debo recorrer todo el mundo antes que llegue el día que a todos nos llega, porque así no quiera llegará y quiero estar preparado para haber palpado ya todas las tierras de este mundo, o las que alcance. Y esto no es triste, al contrario, es reconfortante saber que fui el fotógrafo de todas sus portadas desde 1940 hasta hoy, 1950, hacen de mi vida un sueño realizado y cumplido por ustedes.

Poder dejarles estas portadas con estas mujeres tan hermosas, y elegantes. Como olvidar hace 3 años, en 1947, cuando hicimos historia el “new look” de Dior y yo sui su fotógrafo elegido, una de las pocas fotos de ese “new look” fue tomada por mi y eso me llena de alegría en mi vejez.

Como fotografiar a Audrey Hepburn fue toda una bella experiencia y convertirla en un icono y modelo de portada de Vogue fue un honor. Me alegra que haya podido ser la actriz que siempre quiso ser y nos contó que quería ser.

Esta carta es un eterno agradecimiento y por eso mismo, podría escribir muchas hojas hablando de cada experiencia con cada portada, como cuando me decían que yo era obsesionado por los sombreros, y ahí quedo el legado, en más de una portada de Vogue, mujeres con sombreros prevalecían, y eso es gracias a toda la confianza que depositaron en mi.

Gracias por darme el premio al fotógrafo con más influencia en su revista, gracias por darme el lugar que tanto trabajé y que en este momento y siempre dieron sus frutos de calidad y estándares altos de moda y estilo para lo que es Vogue, el surrealismo y el romanticismo siempre fueron nuestro solidos para estas portadas tan increíbles que surgieron y que hoy en día hacen a Vogue lo que es Vogue, sumando el trabajo de todos, y siempre estaré muy agradecido inmensamente.

Mi viaje empieza ahora.

Los recordaré todos los días de mi vida, como mi familia, mi familia VOGUE que sobrevivimos a la guerra y hoy en día tenemos un legado inmenso que dejaremos tras los años. Conmigo pueden contar donde quiera que yo este, ya saben, me pueden contactar, pero es hora de emprender mi viaje.

Gracias de nuevo por hacerme su fotógrafo esencial,


Desde el fondo de mi corazón,




Clifford Coffin









miércoles, 22 de octubre de 2014

Viaje Orinoco



El nuevo orden político, territorial, económico, social y cultural que se produjo tras la Primera Guerra Mundial ha suscitado en mi, un floreciente espíritu creativo en mi campo intelectual. La fotografía es lo que me apasiona, lo que llena mi alma de colores y durante este periodo de incertidumbre ha sido mi único alivio.

Vivo en una nube, no es literal, pero vivo en una especie de viaje onírico.
A pesar de haberse terminado la primera guerra mundial, nuevos ordenes mundiales han dado paso al nacimiento de nuevas corrientes políticas. Aires de nacionalismo y recuperación de la patria, despiertan sentimientos de odio y  rencor en aquellos que la primera guerra ha dejado sin nada.

 Sin embargo, mi espíritu sigue hambriento. ávido de nuevas caras por retratar o paisajes por vislumbrar pero sobre todo  quiero retratar la crudeza de este mundo, las victimas que sin palabras aceptan los  flagelos impuestos por otros.


Niños sin padres, madres que lloran a sus hijos enviados a la guerra y que quizá tuvieron fe en que algún día volverían.