miércoles, 5 de noviembre de 2014

Mi viaje empieza ahora



Con esta carta, quiero dejar mis más sinceros y cercanos agradecimientos por todos estos años que me acogieron con ­ amor y mucha confianza. Hoy es un día muy especial para mi, porque me estoy despidiendo de VOGUE, de ustedes, les estoy abriendo mi corazón como lo hice con cada foto que tome para ustedes.

Estoy inmensamente agradecido por confiar en mi trabajo y dejarme ser parte de esta gran familia que es VOGUE. Mi gran carrera les debe todo a ustedes, por ustedes soy reconocido como el fotógrafo de sus portadas y eso hace de mi vida más feliz y de mis ojos brillar cada día que me levanto.

Esta post-guerra nos ha dejado a todos sin fuerzas pero a la ves con más ganas de seguir luchando por nuestros sueños y por una vida mejor. No hay palabras para describir que es trabajar con Cecil Beaton, una gran fotógrafa como ya todos sabemos, y también trabajar con John Deakin y hacerlo para ustedes familia VOGUE, no tiene precio.

Hoy me despido, debo empezar un largo viaje por el mundo, por mi vejez. Debo recorrer todo el mundo antes que llegue el día que a todos nos llega, porque así no quiera llegará y quiero estar preparado para haber palpado ya todas las tierras de este mundo, o las que alcance. Y esto no es triste, al contrario, es reconfortante saber que fui el fotógrafo de todas sus portadas desde 1940 hasta hoy, 1950, hacen de mi vida un sueño realizado y cumplido por ustedes.

Poder dejarles estas portadas con estas mujeres tan hermosas, y elegantes. Como olvidar hace 3 años, en 1947, cuando hicimos historia el “new look” de Dior y yo sui su fotógrafo elegido, una de las pocas fotos de ese “new look” fue tomada por mi y eso me llena de alegría en mi vejez.

Como fotografiar a Audrey Hepburn fue toda una bella experiencia y convertirla en un icono y modelo de portada de Vogue fue un honor. Me alegra que haya podido ser la actriz que siempre quiso ser y nos contó que quería ser.

Esta carta es un eterno agradecimiento y por eso mismo, podría escribir muchas hojas hablando de cada experiencia con cada portada, como cuando me decían que yo era obsesionado por los sombreros, y ahí quedo el legado, en más de una portada de Vogue, mujeres con sombreros prevalecían, y eso es gracias a toda la confianza que depositaron en mi.

Gracias por darme el premio al fotógrafo con más influencia en su revista, gracias por darme el lugar que tanto trabajé y que en este momento y siempre dieron sus frutos de calidad y estándares altos de moda y estilo para lo que es Vogue, el surrealismo y el romanticismo siempre fueron nuestro solidos para estas portadas tan increíbles que surgieron y que hoy en día hacen a Vogue lo que es Vogue, sumando el trabajo de todos, y siempre estaré muy agradecido inmensamente.

Mi viaje empieza ahora.

Los recordaré todos los días de mi vida, como mi familia, mi familia VOGUE que sobrevivimos a la guerra y hoy en día tenemos un legado inmenso que dejaremos tras los años. Conmigo pueden contar donde quiera que yo este, ya saben, me pueden contactar, pero es hora de emprender mi viaje.

Gracias de nuevo por hacerme su fotógrafo esencial,


Desde el fondo de mi corazón,




Clifford Coffin









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