miércoles, 26 de noviembre de 2014

Protagonistas en conflictos

Me miro al espejo y veo como todo ha cambiado, ahora somos nosotras quien estamos haciendo grandes cambios, muchos de estos se ven reflejados en nosotras las mujeres. Es claro que como los hombres van a la guerra, las mujeres debemos ocupar sus lugares en la industria y el comercio. Esto nos obligó a un cambio en el vestido, ninguna quiere ir en vestido al trabajo.  Empecé a usar pantalones y overoles, aunque no dejaba de usar mi vestido drapeado que aún en 1939, mas de una mujer lo sigue vistiendo y sin mentir, cada vez que lo llevo puesto y me veo al espejo, me dan ganas de poner en mis labios un poco de aquel labial rojo que siempre me encantó y me hizo sentir deseada.
Con los meses las mujeres fuimos protagonistas en conflictos previos tanto en las guerras revolucionarias, como en la guerra de la independencia. Al igual que los hombres, sufríamos los mismos peligros en combate ya sea en la Armada, la Fuerza Aérea y en la Marina. Y si es cierto que las mujeres dejamos de ser mujeres, pero nunca dejamos de ser glamurosas y aunque nunca mas volví a tener la sensación de sentirme la mujer mas linda como me pasa cuando usaba mi vestido blanco, me gustaba ocupar este rol, como la mujer fuerte y luchadora.

Lo que mas amaba era la fuerza que las mujeres estábamos cogiendo a nivel mundial, las nuevas siluetas libres, la transformación de los trajes de hombre en trajes estilo sastre para mujeres, cómodos ante todo y esa imagen de fantasía visual de liberación que se asemejaba más al hombre.


La estrella de rock de los curadores de la moda

Harold Koda, un erudito de la moda. Su origen se remonta a los años setenta, cuando Harold, un nativo hawaiano llegó a Nueva York con una licenciatura en historia del arte y comenzó su carrera como asistente de exposiciones con Diana Vreeland. Trabajo en proyectos inolvidables como La Gloria de Disfraces rusos, Vanity Fair y Diaghilev. Actualmente nombrado comisario a cargo del Instituto del Vestido del Museo Metropolitano de Arte. El mandato del Sr. Koda se destaca por una de las colecciones más completas de vestido histórico y la moda contemporánea en el mundo.



Harold con su pareja de mucho tiempo, el abogado Alan Kornberg con el que recorre el mundo en busca de inspiración. visito Europa hasta los 30 años y ahora cruza el Atlántico con frecuencia. La dificultad de ser un conservador de traje es cuestión de su investigación, es casi siempre en la ciudad de París o Tokio.
Siempre que Koda viaja, encuentra tiempo para vagar, para estudiar los estilos de la calle y de revisar la competencia, inmerso  en las tendencias contemporáneas así como está en los histórico.


la "estrella de rock de los curadores de la moda", su relación entre la moda y el arte es algo que lo eleva más allá de nuestra experiencia cotidiana.



El arquetipo y estereotipo de una editora de moda


Diana Vreeland, mas conocida como una reputada editora de moda que trabajó para Vogue y Harper’s Bazaar.

-       ¿Diana, porque fue tu salida de Vogue?
-       Creo se debió a mis excentricidades y gastos estratosféricos como exigir pisos enteros en los hoteles más caros de Paris para ver las colecciones, disponer de chófer a toda hora a mi servicio y  no reducir en gastos fotográficos para las producciones de moda de mi revista que casi la arruinan por la que pisaban sus tacones…

-       ¿como considera usd  Anna Wintour?
-       Wintour parece ser la reina de la sencillez a mi lado

-       ¿Y como se considera usd?
-       Una auténtica “dama terrible” de la moda (risa)

-       ¿cree usd que Richard Avedon la describe bien con esta frase? “Lo que presentaba no era lo que era. Prefería ser percibida como frívola. Trabajaba como un perro, pero no quería que se supiera. Vivió para la imaginación, regida por la disciplina, y creó una profesión nueva. Vreeland inventó la editora de moda. Antes eran señoras de sociedad que les ponían sombreros a otras como ellas”.

-       Mas que bien, ¡siempre fue así!
-       (suspiro)
-       La idea de mi trascendencia, originalidad y fantasiosa, sentó las bases de un cargo que hoy suscita respeto por su capacidad de influencia y poder, pero que nadie ejerce como yo lo hice durante nueve años. Convertí las revistas de moda en un espectáculo en lugar de una guía de consejos que era lo que mas detestaba.

-       ¿Vreeland cuando hablo al principio de su salida por sus excentricidades, lo hacia por capricho?
-       siempre me sentí fascinado por los absurdos y los lujos y el esnobismo del mundo que las revistas de moda mostraron. Por supuesto, no es para todo el mundo... Pero yo vivía en ese mundo, no sólo durante mis años en el negocio de las revistas, pero durante años antes, porque estaba siempre ¡en que mundo! o al menos en mi imaginación
-       ¿Como describe la década de los 60considero que la decada a frase:salidad por sus ¨s ?
-       una década vibrante, llena de rompedoras innovaciones
-       (pensativa)
-       considero que fue mi época y por mi falta de conexión con la nueva época fui despedida en 1971

- Gracias diana por responder estas preguntas












¡Riiiing¡Riiiing!

En la época un joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia, y había llegado el momento el gran día en que se sentía listo para entregarse a la disciplina que la ayudaría a convertir su afición en una de las mas limpias y lindas profesiones que han existido.  Deseaba llegar a ser el primer bailarín y quería comprobar si poseía las dotes necesarios. La angustia y la impotencia de estar en la escuela y no parar de pensar en esto lo pone ansioso, las manos sudadas, cachetes rojos y con ganas de que el timbre de salida suene… ¡Riiiing!


Vaslav llegó a su casa con el corazón agitado, cogió las zapatillas de baile de un armario, puso Nikolái Cherepnín, (el maestro de la música de los ballets rusos). Empezó a girar y hacer diferentes movimientos con sus manos que solo el los sabia hacer sin parar y transcurrido apenas 5 minutos algo interrumpió en la cabeza de el en señal de alerta con un poco de miedo. Quedo sentado en la cama abrumado no reaccionaba, solo le venían pensamientos a la cabeza de insatisfacción hacia el. Pero una indiscutible señal le llego a su corazón y se transporto rápidamente a su cerebro decía que no debía darse por vencido, luchar más fuerte por sus sueños y por lo que realmente le enciende fuego en su corazón y le tranquiliza la mente.
Tantas veces se repitió esto que Vaslav Nijinsky llego a ser el bailarín mas admirado cuando en parís ya no existían. 

De la mano del refresco




El 10 de octubre de 1915, mi día de descanso aislada donde la tierra es árida y del campo laboral, tomando un refresco que  entumece lentamente mis labios, escucho los ruidos que vienen desde el cielo azul y en cuanto recuerdo a mi esposo en el fondo de mi corazón escucho los campos de batallas, la tranquilidad se revuelve con el miedo de perderlo; ¡claro! esto venia sucediendo cada vez que entraba en la mañana a trabajar, la parte textil es lo que mas me gusta y no puedo negar que me hace feliz sentirme útil viendo como ha ido creciendo de manera espectacular este sector dada la necesidad de uniformes militares, pero a su vez tengo un sentimiento extraño que adormece mis manos y corazón, esto impide que siga mi tarea laboral y empiezo a recordar sus caricias y su amor derramado en mi aunque en algunos momentos me sentía presa.  
Veo pasar las nuevas solteras, las mujeres parecían estar peinadas con vaselina durante tres días, pelo sedoso y todito en su puesto. Verlas pasar me daba un fresco, un poco mas frio del que sentía cuando pasaba mi refresco, pues que mas podía hacer mi esposo esta lejos, laboro me ocupo de mi, de mis necesidades y mis tiempos libres en verdad me siento libre.

Me siento fuerte y capaz aunque su recuerdo me llene de miedos absurdos, veo como a poco nosotros nos hacemos mas fuertes, aunque cansadas no lo puedo negar, asumir toda la responsabilidad de casa no es fácil… jajajajaja. empieza La banda que toca en el atrio de la iglesia mientras las nuevas solteras salen y yo sigo sentada ordenando otro refresco que refresque mi corazón.